Stake land: Tu estaca me suena

El FANT proyectó ayer en la Sala Cúpula del Teatro Campos Stake Land dentro de su sección gratuita. La sinopsis hablaba de vampiros zombies, por lo que dificilmente se podía encontrar un plan mejor para la tarde del martes.

La película de Jim Mickle va directa al grano, sin medias tintas, y en los primeros minutos de metraje ya podemos ver a uno de estos vampiros zombies. Tras vagar por carreteras secundarias de un Estados Unidos apocalíptico tomado por estos seres y por sectas cristianas el filme empieza a tropezar una vez tras otra en los tópicos que hemos visto una y mil veces: Pareja alumno maestro formada por tipo implacable y adolescente huerfano, búsqueda de El Dorado, embarazada, Tipo que va a mear y aparece muerto, malo malísimo que suelta un speaching para dar vida al protagonista… Podría seguir pero tampoco quiero destriparos la peli.

Todo indica que el filme se rodó con un presupuesto ínfimo, pero a pesar de eso la creación de este universo aparte no chirría y la fotografía puede ser lo mejor de la cinta. En ocasiones me vino a la cabeza el Vampiros de John Carpenter, lo cual es bastante bueno. Lo peor es que el filme parece tomarse demasiado en serio por momentos, con una voz en off trascendente, lo cual también juega en contra del resultado.

stake land fant

Es curiosa la visión que aporta el director sobre el cristianismo, al que coloca un nivel por debajo de los vampiros zombies. Esta película hará las delicias del vaticano. El melón que abre con las sectas resulta interesante en un primer momento, pero esa vía no se acaba de explotar.

El guión dibuja personajes completamente estereotipados. El lánguido protagonista tiene menos carisma que un político de nuestro tiempo, mientras que el tipo duro está completamente vacío. No le hubieran venido mal unos cuantos chistes para aderezar su discurso. La troupe de secundarios: Una embarazada, un ex militar, una monja que iba a ser violada… tampoco mejora el cast.

stake land estaca

El apartado musical y sonoro merece un episodio aparte. La banda sonora podría definirse como intimista, más cerca de El Piano que de una peli del género, lo cual en ocasiones resulta ridículo. El otro aspecto que chirría demasiado es el de los efectos sonoros. Ningún disparo suena real. No es que haya oído yo muchos disparos reales, pero parece que los protas van armados con pistolaes de balines. Lo mismo ocurre con las cuchilladas. Aquí lo único que importa es el omnipresente piano.

Lo mejor de Stake Land es que a pesar de su calidad cuestionable se ve con facilidad y los hechos van lo bastante rápidos como para no aburrir. Estamos ante un buen pasatardes zombie vampírico mutante, pero nada nuevo bajo el sol.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s