Chef: Jon Favreau se lo guisa y se lo come

La cocina está de moda. Vivimos en los tiempos en los que no desayunar una esferificación de leche con reducción de Cola Cao es soso y aburrido, en los que entramos a comer un menú del día a un restaurante cual Chicote y salimos rajando de todo. De aquellos polvos estos lodos. Y aquí me hayo, escribiendo sobre el visionado de Chef, una película que hace unos años hubiera pasado totalmente desapercibida en la cartelera.

Chef es una película pequeña, de esas del llamado “cine sin pretensiones” que tan poco me gusta y tan bien visto está hoy en dia para unos críticos que tachan de PRETENCIOSO cualquier intento de hacer una obra maestra. Como si fuera eso algo negativo… Al frente de todo está Jon Favreau, director de Iron man, que dirige, escribe y protagoniza la cinta. Un Juan Palomo en toda regla.

CHEF_08612.NEF

Es inevitable pensar que quizá Favreau esté haciendo una reflexión de su experiencia con la industria Hollywodiense. Su personaje en Chef vive sometido a las ideas del dueño de un restaurante (Un gran Dustin Hoffman), que impone límites creativos a Favreau, otrora Chef de prestigio, obligado a cocinar un dia tras otro sus grandes éxitos culinarios. Quizá eso es lo que ha sucedido a Favreau, que ha apostado por esta diminuta cinta tras ponerse al mando de mastodontes como Iron man, su secuela y la fallida Cowboys & Aliens. Tal vez Chef es lo que siempre quiso hacer.

Por el camino también reflexiona sobre las redes sociales y los blogs, pero lo hace de forma muy liviana. Observamos la influencia de twitter, facebook, youtube o los gastroblogs, pero de forma casi descriptiva, parece en ocasiones un spot de la red del pájaro azul (por cierto, podeis seguirnos en @vacadetwister).

CHEF_09562.NEF

Sin ser memorables, sus cameos resultan simpáticos, en especial el de Robert Downey Jr. Se agradece la presencia del ya mencionado Dustin Hoffman, al que cada vez vemos menos. Da la impresión de que Favreau ha rodado entre amigos.

La película funciona de forma competente durante sus primeros minutos, hasta que superado el ecuador se empieza a hundir al intentar ser “Pequeña Misss Sunshine” con sucesión de escenas de furgoneta, carretera y pequeños videoclips. La verdad es que es una experiencia demasiado ligera como para pagar por ella lo que vale una entrada de cine. Quizá un domingo tarde y con el cuerpo adaptado al sofá no os venga mal.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s