Todas las entradas por La vaca de twister

Gorrión rojo: La insondable guerra fría

vacometro3

De vez en cuando sienta bien ver una gran producción de verdad. Y eso es lo que parece Gorrión rojo. En esta película no hay decorados de cartón piedra. Estamos ante un thriller de espías serio que no pierde el tiempo en tiroteos y efectos digitales.

La película cuenta la historia de una bailarina rusa cuya vida cambiará radicalmente tras una lesión. Su tío, con alto rango en el servicio secreto ruso, la llevará a las cloacas de la interminable guerra fría.

He de reconocer que no tenía demasiada fe en Francis Lawrence, mucho menos después del doble capítulo final de Los juegos del hambre, que echó por tierra el trabajo de Gary Ross en la primera entrega y su propia labor en En llamas. Gorrión rojo es la película más limpia y elegante del director.

gorrión-rojo-bailarina

Pero todo es más fácil cuando Jennifer Lawrence está en tu equipo. No solo estamos ante una de las mejores actrices de su generación. JLaw es una líder, una estrella que justifica su protagonismo en cada toma. Ella y Jessica Chastain llevan el magnetismo a otro nivel. En esta ocasión su trabajo combina a la perfección fragilidad y falta de escrúpulos.

Quizá la gran virtud de Gorrión rojo es su decidida apuesta por el ritmo pausado, en detrimento de la acción habitual. Esto en los peores casos suele traducirse en un soberano aburrimiento, pero a la película no le pesan sus 140 minutos. También se agradece que sea bruta y explícita cuando tiene que serlo. Si hay que enseñar una polla se enseña. Si hay que poner en primer plano la violencia física y verbal se pone. Todo un acierto desmarcarse del thriller blando de estudio al que la industria de Hollywood nos tiene acostumbrados.

edgerton-lawrence-guerra-fría

El mayor pero de la película es su guión, que aunque cuenta con más de un buen pasaje,  no está a la altura de la impecable realización. Se echa en falta algo más de riesgo en el libreto, porque en realidad no se han tomado senderos alejados de las pautas habituales del cine de espías. A pesar de esto, Gorrión rojo funciona en casi todos los aspectos. Una película de obligado visionado para los buscadores de topos.

Incidencias: Sala llena. A destacar la variedad de público al que es tratar de engatusar JLaw. Del veterano público de espías a los jóvenes fans de una de las estrellas más brillantes del panorama cinematográfico actual.

 

Anuncios

Ícaro: La gran mentira colectiva

vacometro3

El documental La mentira de Lance Armstrong (2013), sobre la vida y milagros del ciclista tejano, era hasta ahora el gran documental sobre las trampas en el deporte, más conocidas como dopaje. En 2017 llegó su secuela involuntaria, en la que la trama de dopaje sobrepasa un individuo y un deporte para involucrar a toda una nación. Ícaro, de Brian Fogel, se hizo en la 90ª edición de los premios de la Academia con el Oscar al mejor documental.

Lo que empezó para el cineasta Brian Fogel como un Super Size Me cambiando McDonalds por sustancias dopantes, se acabó convirtiendo en todo un ‘puente de los espías’ con el deporte ruso como actor principal. Fogel contactó con el ruso Grigory Rodchenkov en su intento de probar en primera persona el efecto de los anabolizantes en el ciclismo amateur, un auténtico Maestro Miyagi en esto de las drogas deportivas. Pero cuando la sombra de la sospecha se instaló sobre Grigory, el doctor ruso decidió tirar de la manta, destapando una profunda trama criminal con implicación del Kremlin y el KGB. Algo parecido a lo que sucedió con el ya mencionado La mentira de Lance Armstrong, que comenzó como un documental sobre el retorno del ciclista y acabó convirtiéndose en un análisis detallado de su historial tramposo.

Brian Fogel ha hecho un trabajo audaz, que a pesar de sus ecos de gran thriller in the real life, le debe todo a su personaje principal. El señor Rodchenkov se nos presenta como un auténtico trilero, y su carisma es tal que nos hace obviar su gran culpa en el proceso. Estamos ante un personaje que conquista, un ser sin escrúpulos pero completamente entrañable.

grigory-dopaje-rusia

Y es que a pesar de la mentira, Ícaro es ante todo un documental sobre la verdad, concretamente sobre la importancia de contarla. Fogel concluyó con esta reflexión al recoger el Oscar, además de dedicar el premio a Grigory Rodchenkov, que tras la emisión de este trabajo se encuentra en serio peligro.

icaro-netflix-oscar

Podríamos decir que Ícaro es la cara B de Red Army, el documental sobre el equipo soviético de hockey que nos encandiló hace dos temporadas. El largo de Brian Fogel es desde ya una de las obras imprescindibles del catálogo de Netflix. Un título complejo, pero apasionante.

Las nominadas al Oscar a la Mejor película 2018 de la peor a la mejor

Tras ver las nueve nominadas al Oscar 2018 en la categoría de mejor película en una sala de cine, toca valorar sus méritos. Aquí va un análisis con las aspirantes a la estatuilla en la categoría principal, de la más floja a la más potente.

9. Dunkerque

dunkerque-guerra

Dunkerque no es una película mala en absoluto. Estamos ante una filme bélico muy realista cuya mayor virtud es su grandilocuente puesta en escena. ¿Qué falla? No llega. Se queda en lo superficial, y como película de catástrofes, que en buena parte lo es, no acaba de despegar. Sus personajes podrían llamarse X e Y y no pasaría nada.

8. El instante más oscuro

darkest-hour-gary-oldman

Un buen episodio histórico que seguramente le valga el Oscar a Gary Oldman. Sirve para mostrar la parte política de Dunkerque, pero no tiene fuerza para perdurar. El instante más oscuro funciona por el peso de lo que se cuenta, pero es un filme demasiado liviano.

7. Tres anuncios en las afueras

tres-anuncios-en-las-afueras

Buen guión, buena puesta en escena, un potentísimo personaje protagonista, alguna que otra sorpresa… Pocos peros se le pueden poner a este filme. Quizá el mayor problema es que uno no acaba de empatizar con ninguno de los personajes, y la historia da algún que otro bandazo. Tres anuncios a las afueras es de esos títulos imprescindibles de los últimos meses, pero estamos ante un relato áspero que sitúa al espectador a cierta distancia de lo que se cuenta.

6. La forma del agua

forma-del-agua-criatura

Estamos ante un título brillante en su forma. Con una realización cuidadada hasta el más mínimo detalle y un trabajo de dirección artística espectacular, que va en conjunción con una preciosista banda sonora. Un canto de esperanza para los bichos raros, para los monstruos, para los inadaptados… Quizá el mayor problema reside en un guión sin apenas sorpresas. El cómo está muy por encima del qué.

5. Lady Bird

lady-bird-foto

El título indie que no podía faltar. Personajes carismáticos e historias cercanas. Quién no haya atravesado la edad del pavo que levante la mano. Una película simpática, con un buen guión y correcta en todos sus sentidos. Pero diría que el Oscar le va grande. Quizá corra mejor suerte en los Independent Spirit.

4. Los archivos del Pentágono

los-archivos-del-pentagono-washington-post

Una producción inmaculada con el sello Spielberg, con el plus de que hay un periodista al volante de este blog y todo lo que refleje los años dorados del periodismo es porno del bueno. Una historia real potente y bien desarrollada que acaba justo donde esperaba. Una gran precuela de Todos los hombres del presidente. No es la mejor de Spielberg, tampoco se acerca a las tres que vienen a continuación, pero da gusto verla.

LEER CRÍTICA

3. El hilo invisible

1514577834277-UPTA_02798_R

La primera de las tres grandes del Oscar este año. Un trabajo a la altura de Paul Thomas Anderson. Una historia de amor que se cuece fuego lento y prepara poco a poco la hostia que te acaba dando. Realización minuciosa. Daniel Day Lewis como en los mejores tiempos, y un guión que se agiganta en la parte final.

LEER CRÍTICA

2. Call me by your name

italia-call-me-by-your-name

Pase lo que pase Call me by your name ya tiene su hueco en la historia del cine. Estamos ante una de las grandes historias de amor de los últimos veinte años. Filmada con gusto y con música de Sufjan Stevens que la eleva aún más. Ayuda el gran trabajo de todo el casting, especialmente el de Timothée Chalamet. De nuevo un guión gigante en el tramo final. Un clásico moderno.

LEER CRÍTICA

1. Déjame salir

get-out-dejame-salir

Y había que quedarse con una. Déjame salir ya es un clásico del cine de terror, aunque en si misma es mucho más que eso. Estamos ante la mejor película que ha dado el cine sobre esclavismo, y también la más arriesgada. Sería una sorpresa su victoria, pero el gran fenómeno de 2017 merece todo el reconocimiento.

 

 

Black Panther: Wakanda de la vaca

vacometro1

Marvel también la caga. Nos las prometíamos felices con Black Panther, el héroe afroamericano por excelencia pedía a gritos un salto a la gran pantalla. Más en tiempos donde salir en un viñeta te da pasaporte automático a la sala de cine. El universo cinematográfico del imperio Disney sumaba películas de más o menos entidad, pero siempre efectivas. Lástima que esta pantera negra, se haya saltado las normas del estudio para abrazar con fuerza la Serie B. Black Panther es una superproducción de segunda, y lo peor es que parece que nunca pretendió serlo.

El problema de la película reside sobre todo en la ejecución. Los efectos especiales parecen en ocasiones salidos de la app de un teléfono móvil, mientras que los decorados son sencillamente sonrojantes. Todo sucede en un falso exterior, que en escenas como la de la pelea en la cascada canta demasiado. El copy paste de personajes digitales le gana la batalla a los figurantes, y la pantalla verde tumba a los escenarios naturales. Lo mismo ocurre con los rinocerontes digitales. Pasa como con los monos de Jumanji ¿Acaso no hay rinocerontes en la naturaleza?. Alguno tras la película se preguntaba si se habían extinguido.

null

 

La dirección de Ryan Coogler (Creed: La leyenda de Rocky y Fruitvale Station) es profundamente impersonal. Casi se sitúa en la antítesis de lo que James Gunn ha logrado con ‘sus’ Guardianes de la galaxia. El otro problema grave son todos los palos que se quieren tocar. Vamos de El rey león, a Tron: Legacy, y desde allí a El señor de los anillos. Todo sin orden ni concierto. A eso hay que sumarle una trama más previsible que el resultado de España en Eurovision.

Pero hasta de los desastres más monumentales se saca algo bueno. Lo hace con timidez, pero Black Panther indaga en los problemas de África, y el vibranio va en claro paralelismo con la explotación de Coltán. Tampoco se omiten los problemas históricos de la población negra en el pasado, presente y futuro de los Estados Unidos. La crítica no se esconde, aunque en conjunto carezca de la profundidad que una película ajena a romper taquillas le hubiera otorgado.

black-panther-shuri-pantera-negra-película-fotos

En el casting la gran sorpresa es Letitia Wright y su carismático personaje: Shuri, una experta tecnológica que acaba con el estereotipo masculino que impuso Alfred en Batman. Ella sí tiene hueco en el universo Marvel. La noticia negativa es la aberrante interpretación de Daniel Kaluuya (W’Kabi) que acaba con el buen sabor de boca que nos dejó en Déjame salir, papel por el que está nominado al Oscar. Poco que decir de T’Challa, Chadwick Boseman. La mejor noticia es que ni el ni su personaje sufren desgaste de cara a futuros filmes marvelianos.

Este error de la casa de las ideas, casi en el descuento de Infinity War, rebaja levemente las expectativas ante la película más prometedora de la franquicia. Pero Marvel ya demostró en Civil War que es capaz de triunfar en una misión suicida: La de acumular decenas de personajes carismáticos en un mismo metraje y que el aforo no se resienta. Confiamos que los hermanos Russo resuelvan la ecuación como hasta ahora. Thanos is coming.

The Cloverfield Paradox: Para dox, lax dox primerax

vacometro2

Parece que la saga Cloverfield está dispuesta a tocar todos los palos. Tras el debut en clave Kaiju mockumentary de Monstruoso, llegó Calle Cloverfield 10, una agobiante historia postapocalíptica de espacios cerrados. Ahora llega por sorpresa a Netflix The Cloverfield Paradox, un título que abandona la tierra para instalarse en el terrpr sci-fi espacial.

El punto de partida de Paradox recuerda al de Interstellar, con un planeta al borde de perder todos los recursos y una expedición que tiene como misión alargar la esperanza de nuestra especie. Un comienzo esperanzador y una premisa interesante. Los primeros minutos se desarrollan de manera irregular. La película no encuentro el ritmo, pero destellos de guión como el “Not in Kentucky Anymore” o la terrorífica aparición de la chica entre cables mantienen viva la esperanza. Incluso los momentos de puro Alien, aunque mil veces vistos, mantienen la tensión. Así es como llega el primer WTF mayúsculo de la película, con un brazo que recuerda a la ‘cosa’ de La familia Adams. Por un momento Sam Raimi se apodera de la cinta. Pero con ese brazo en fuera de juego se acabó lo que se daba. El pasaje del terror se va cerrando, y el guión, que pretende ser una ecuación difícil de resolver, se convierte en una resta con llevadas.

brazo-cloverfield-paradox

nave-cloverfield-paradox

Tampoco ayudan las esperpénticas interpretaciones. Daniel Brühl está peor que nunca, con una cara continua de… ¿Quién me ha engañado para participar en esto? Así es como poco a poco Paradox se va quedando demasiado lejos de sus antecesoras. Quién mucho abarca poco aprieta dicen, y en este caso es literal. Es en este punto es cuando vas entendiendo la decisión de Paramount de ‘regalarle’ a Netflix esta película, que en principio debió verse en las salas de cine. A este Paradox le pasa lo mismo que a aquellas secuelas que tuvo Cube, Hypercube y Cube zero, que intentaban resolver cutremente los enigmas de la original. Intentaremos quedarnos con los buenos momentos, todos mencionados en este reseña. Por lo demás, una gran pena para una de las sagas más misteriosas del cine de los últimos años.

 

El hilo invisible: Lo que amas es necesitar

vacometro4

Pues nada, que lo ha vuelto a hacer. Paul Thomas Anderson ha vuelto a demostrar por qué es uno de los mejores directores de cine de los últimos años. El autor de Pozos de Ambición, Boogie nights o The master ha recurrido al mundo de la moda para hablarnos de amor, más concretamente de un amor enfermizo.

El hilo invisible nos presenta a Reynolds Woodcock, un brillante diseñador que vive acomodado en una tortuosa disciplina. Una vida dedicada al trabajo en la que apenas hay sitio para nada más. Su rutina se ve alterada cuando conoce a Alma, una joven que no solo se convertirá en su amante, también en su modelo predilecta.

Todo es más fácil con Daniel Day Lewis. El actor británico vuelve a realizar una interpretación monumental, demostrando los motivos por lo que es considerado uno de los mejores en su oficio. Una actuación que deja un halo de tristeza, porque Day Lewis ha anunciado que esta será su última vez. No es la primera vez que lo deja. En 1999 también comunicó su retirada para convertirse en zapatero en Florencia, pero Scorsese le recuperó para el cine en Gangs of New York. Esperamos que alguien le vuelva a sacar de la jubilación, porque el cine no puede permitirse prescindir de uno de los actores más grandes de todos los tiempos. Le da la réplica Vicky Krieps, que aunque no está al nivel, no le negamos el mérito de mantener el tipo. La que si sorprende con un potentísimo personaje secundario es la nominada al Oscar Lesley Manville, que interpreta a Cyril, hermana de Reynolds. Sus minutos en pantalla son de oro.

4A6A8193.CR2

 

No estamos ante una película sencilla. Anderson se toma su tiempo en la construcción del entorno y, sobre todo, en la de los personajes. Que nadie espere un ritmo alto, porque el director cocina a fuego lento sus verdaderas intenciones. Y para que esto funcione nada mejor que cuidar el detalle. La fotografía, como en todos sus títulos, es impecable. Pero hay algo aún mejor: La cuidadísima banda sonora de corte clásico que ha compuesto el guitarrista de Radiohead Jonny Greenwood. Hay que ser muy bueno para llevar a cabo un trabajo de este nivel. Más aún cuando eres conocido por formar parte de una legendaria banda de pop alternativo.

El director no nos muestra sus cartas hasta el último cuarto de la película. Es en su tramo final cuando El hilo invisible se cita con la excelencia. PTA arriesga y gana en un final sin concesiones que desnuda en totalidad a sus protagonistas. Al abandonar la butaca mucho por asumir, y varias preguntas para el espectador ¿Es la historia que cuenta el hilo invisible un caso aislado o es la forma más común de amor? La teoría de Anderson parece inclinarse ante esto último. Una vez más el espectador contra las cuerdas, y la sensación haber visto una gran obra. Pero lo que hace aún más grande a El hilo invisible es que se presta a múltiples visiones, y cada espectador saldrá del cine con su película. Guste o no, estamos ante una experiencia única.

Reflexión en Spoiler (Déjalo aquí si no has visto la película)

1514577834277-UPTA_02798_R

All you need is love es uno de los temas más populares de los beatles y, por ende, de toda la música británica. Anderson le da la vuelta al estribillo relacionando el amor con la dependencia emocional. Alma gana la partida cuando se da cuenta de que el hueco que debe llenar es de la madre de Reynolds. Esa dependencia emocional que se intuye con la pérdida. Todo lo que necesitas no es amor, lo que amas es necesitar a alguien. Lo mejor en las últimas escenas es que los dos protagonistas ya conocen sus roles, y aún así todo fluye. Un final en el que la pareja protagonista es feliz y como perdices, y aún así atroz.

Reynolds Woodcock: Kiss me, my girl, before I’m sick.

Los archivos del Pentágono: Periodismo contra el miedo

vacometro4

Steven Spielberg confirma en cada nuevo título su trabajo como gran cronista de la historia del Siglo XX. La lista de Schindler, Salvar al Soldado Ryan, Munich, El puente de los Espías… Poco queda del otrora Rey Midas de Hollywood. Hemos perdido al cineasta que asombraba en la fantasía y ciencia ficción, pero hemos encontrado a un gran historiador con ecos del mejor cine clásico americano. Los archivos del Pentágono no hace más que confirmar esta afirmación.

La película aborda uno de los episodios clave en la historia del periodismo durante el mandato de Nixon, el de los Pentagon papers. Dichos papeles, con información clasificada, ponían en tela de juicio el papel de Estados Unidos en Vietnam, una guerra ya de por si muy cuestionada con protestas a lo largo y ancho del país. Y tampoco quiero contar mucho más, puesto que los que no conozcan lo sucedido tendrán ese plus al sentarse en la butaca.

El guión de Liz Hannah y Josh Singer indaga en la parte privada de la historia. Especialmente en la relación entre Katherine Graham, editora del Washington Post, y Ben Bradlee, director del periódico. Spielberg ha contado con dos primeros espadas para defender los personajes: Meryl Streep y Tom Hanks. Ambos intérpretes resuelven el papel con la efectividad marca de la casa. Especialmente interesante resulta el personaje de Streep, que da vida a una poderosa mujer que tendrá que enfrentarse a una dura decisión y a un momento de hombres que no la respetan. No solo ella y el Post estuvieron en juego, también el papel del periodismo en la sociedad.

Los archivos del pentágono gustará especialmente a los que disfrutaron con Todos los hombres del presidente, la obra cumbre del periodismo en el cine. De hecho, ésta última actúa como la precuela perfecta. Este subgénero, también llamado Porno para periodistas, reescribe las letras doradas de la profesión en estos tiempos oscuros. “La prensa debe servir a los gobernados, no a los gobernantes”, dice Katherine Graham en un momento de la película. Las carcajadas en la sala fueron sonoras, y no hace falta explicar el motivo. 

streep-the-post-los-archivos-del-pentagono-oscar

En definitiva, Los archivos del pentágono es una pieza sólida de la marca Spielberg. Una historia que toca especialmente a los que somos parte del periodismo, pero que duele al ver la triste realidad. Sólo hay que ver el caso de El país en España para presenciar la decadencia del periodismo y su derrota ante los intereses políticos y económicos. Aun así, vale la pena recordar que esto sucedió. La libertad de prensa también ha tenido que ganar batallas, y esta fue una de las más importantes.

Spielberg regresará a la fantasía en marzo con Ready Player One, película sobre un icónico mundo virtual. Si consigue estar a la altura de estos archivos habrá cumplido sobradamente.

Call me by your name: El verano no vivido

vacometro4

Entro a ver Call me by your name con los prejuicios de siempre ante una película que los premios convierten en hype y temiéndome un Moonlight 2. A eso hay que añadirle mi particular alergia al género romántico y la crema pastelera. Salgo encantado de haberme vuelto equivocar. Estamos sin duda ante uno de los títulos de la temporada y una de las mejores películas de amor de los últimos años.

La premisa la hemos visto muchas veces. Comienzo del verano de 1983 para un adolescente, o lo que es lo mismo, viaje iniciático y despertar sexual. Todo esto en el idílico norte de Italia. Elio acoge junto a su familia a Oliver, el típico guaperas Made in USA que llega a Europa para conocer in situ la historia del arte. Ambos jóvenes irán creando poco a poco una particular amistad.

El director italiano Luca Guadagnino crea desde la sencillez una interesante historia de amor alejada de los tópicos y con más capas de lo que aparenta. Todo ese sentimiento se entremezcla con otro amor con el que encaja a la perfección: El amor al arte. Además, la película evita el desarrollo sencillo de los acontecimientos para transitar por un camino más complejo, lo que hace que el guión se reserve la capacidad de sorprender. El simbolismo también está presente, como se puede ver en la escena en la que se saca a flote la escultura, en la que también salen a la superficie del film otros restos del naufragio a modo de sentimientos.

El protagonista Timothée Chalamet, nominado al Oscar por su papel, lleva a cabo una interpretación inolvidable, que redondea con un antológico plano final. Una escena para el recuerdo, y no es la única de la película. La célebre escena del melocotón, de la que no diré ni mu, es ya historia del cine. Al igual que el momentazo Timothée Chalamet Chalamet- Michael Stuhlbarg, con un texto de los que atraviesan la pantalla y abren en canal al espectador. Un gran conjunto que se ve mejorado por la brillante aportación de Sufjan Stevens en la banda sonora.

escultura-call-me-by-your-name

Además del Awakening, la película explora otros temas interesantes como las relaciones familiares. Los padres de Elio son parte fundamental de la historia, y un ejemplo de libertad en el convulso 1983. Ambos son perfectos espejos aún para los padres y madres hoy en materia de comunicación, aunque también sean consecuencia de los tiempos. Por desgracia, algunas mentes tardarán décadas aún en abrirse, y habrá quién se sienta incómodo viendo la película. Los que detecten esa sensación en 2018 tienen un problema severo.

En definitiva, Call me by your name es cine que transmite, y también cine que rompe. Estamos ante un nuevo clásico en su género, una de las películas del año que no se quedará en eso, puesto que deja escenas que permanecerán en el tiempo.

La frase

“La naturaleza tiene formas muy ingeniosas de encontrar nuestro punto más débil”

Profesor Perlman

 

 

Reflexión en Spoiler (SI NO HAS VISTO LA PELÍCULA NO LEAS ESTO)

padre-hijo-monologo-call-me-by-your-name

Mantengo una teoría sobre la película. Elio es en realidad el Profesor Perlman, y  su verano el que no pudo vivir como quería, de ahí el título de esta crítica.

 

El terror: Un manual de autoayuda

La mayoría de la población piensa que las películas de terror están hechas para pasar un mal rato, pero un Estudio de la prestigiosa universidad de Twister’s cow en Oklahoma ha concluido que el horror es en realidad un género de autoayuda y superación personal. Piénsalo un momento, al final hay una chica que (casi) siempre sobrevive. Aquí van unas cuantas pruebas de lo que en realidad querían contar estas películas antes llamadas de terror, y que pasarán a la historia como cine motivacional.

frase-motivadora-el-exorcista

 

frase-motivadora-pesadilla-en-elm-street

 

frase-motivadora-viernes-13

 

frase-motivadora-the-ring

 

frase-motivadora-el-resplandor

 

frase-motivadora-annabelle-expediente-warren

 

frase-motivadora-scream

 

frase-motivadora-poltergeist

(No, no he podido resistirme a meter una frase de Vetusta Morla 😂)

Molly’s game: El gran telar de Circe

vacamarketmaszul

Entraba a ver Molly’s game con expectativas medias. Si una película de casi dos horas y media de duración lograba entretener ya iba a ser un triunfo. Salgo del cine con los niveles de entusiasmo muy arriba. Estamos ante la primera gran película de 2018. Un filme fascinante. Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto en una sala.

Molly’s game adapta la vida de Molly Bloom, la ‘autoproclamada’ princesa del Poker. Una ex esquiadora que pasará a la historia por ser la anfitriona en las partidas de Poker entre algunas de las personas más poderosas del planeta.

La clave del éxito de la película es bien sencilla. Cuenta con dos de las grandes personalidades de lo que hoy conocemos como cine. Por un lado encontramos a Aaron Sorkin, guionista de Moneyball, La red social o las televisivas El ala oeste de la casa blanca y The Newsroom. En esta ocasión, también se encarga de la dirección. Por el otro Jessica Chastain, una intérprete en permanente estado de gracia, que, una vez más, devora la pantalla con una actuación hipnótica. Y si a un texto de primer nivel, le sumas el talento inagotable de una actriz y un montaje afortunado, las cosas solo pueden salir bien.

MOLLY'S GAME

 

En el cine de Sorkin los personajes hablan y hablan, y Molly’s game no es una excepción. No dista demasiado de una de una de Jackie Chan, hostias verbales en cada escena, un interminable combate dialéctico. Mi enemistad con el silencio injustificado en el cine hace que no me haya costado demasiado adherirme a su causa. Más si cabe cuando cada línea tiene interés. Y eso que por momentos la película se mete hasta el cuello en el complejo mundo de los términos de Poker, pero el mérito de Sorkin en ese pantano de cartas es ser capaz de que nos creamos especialistas en el tema. El guionista podría adaptar a todos los públicos hasta el listín telefónico.

Y no digo que la película sea perfecta, porque no lo es, ni el Sorkin director está al nivel del escritor, pero a veces el cine consigue traspasar el criterio. Cuando una película consigue conectar como lo ha conseguido Molly’s game, poco importa algún desliz artificioso. Joder, si hasta me ha emocionado. O igual tengo uno de esos días, yo que se.

También os digo que 141 minutos viendo a la Chastain nunca serán demasiados. Es algo que parece repetirse película a película. Hace unos meses ya lo comprobamos con El caso Sloane. Chastain tiene un don para hacernos fans de sus personajes a los diez minutos. Hoy por hoy, pocos intérpretes, masculinos o femeninos, poseen ese carisma. Quizá Cate Blanchett de vez en cuando. Y que en un Hollywood tan masculinizado nos encanta ver a una mujer dando un golpe en la mesa, y que cada vez más historias en femenino den el salto a la gran pantalla. La industria necesita un centenar de Chastains.

No quiero olvidarme de Kevin Costner, que interpreta a un personaje que me ha recordado al de Robin Williams en El indomable Will Hunting. El veterano actor exprime sus reducidos minutos en pantalla con dos apariciones antológicas.

MOLLY'S GAME

Además de la historia de Molly Bloom, Sorkin también tira de mitología, recurriendo en este caso a La odisea, en concreto al episodio de Circe y la llegada de los marinos a la isla de Eea, donde posteriormente serán convertidos en cerdos por la hechicera. El paralelismo de la historia de Bloom y este pasaje es evidente, y se menciona con fortuna en la película. Una mirada desacomplejada al clásico relato de Homero.

En definitiva, Molly’s game es una película que está teniendo un injusto discreto paso por salas. Por favor, aprovechad estos últimos días, porque la vida de Molly Bloom merece ser disfrutada en pantalla grande.

 

La historia real de Molly Bloom

Molly-bloom-real

La realidad supera a la ficción, capítulo 10.564. Explorando la historia real de Molly Bloom encontramos algunos de los nombres que la película ha decidido omitir. Entre los asiduos a sus partidas aparecen los nombres de Tobey Maguire y Leonardo DiCaprio. Este último era utilizado de señuelo para que el ex spiderman atrayese a más jugadores. Quizá esto signifique Maguire sea ese señor X que interpreta con acierto Michael Cera. Según afirma Bloom,  el actor la obligó a que “gruñera como una foca ansiosa de recibir un pescado” durante una partida. Se ve que llevaba mal eso de sentarse en una mesa controlada por una mujer con los galones de Bloom.