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Top Vacuno: Créditos iniciales

Hay muchas opciones para empezar una película. Desde los sencillos créditos iniciales de Woody Allen a la omisión total o parcial de presentaciones. Sea como fuere, esta intro que responde al “¿quién?” es parte del ritual cinéfilo. A la espera de vuestras opiniones, os contamos cuales son nuestros favoritos:

 

5. Pi (Fe en el caos)

Los créditos iniciales de Pi son la síntesis perfecta del estilo Aronofsky/Mansell, que posteriormente viviría su plenitud artística en el viaje alucinante al fondo de la mente que supuso Requiem por un sueño. Títulos acelerados de efecto hipnótico para presentar una película que va directa al cerebro.

 

4. Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres (Versión Fincher)

Si antes hablabamos del tandem Aronofsky/Mansell ahora habría que hablar de otra pareja director/compositor igualmente exitosa: Fincher/Reznor. El director de Seven y el lider de Nine Inch Nails se hicieron uno para oscarizarse posteriormente en La red social. Para su comienzo del nuevo Millenium optaron por una intro videoclipesca de derroche abstracto, visceral y  creativo. Todo esto bebiendo de Led Zeppelin y con la colaboración de Karen O, lider de Yeah Yeah Yeahs. Todo un acierto para olvidar de un montajazo la versión nórdica.

 

3. Balada triste de trompeta

Para su gran metáfora sobre la transición, el director bilbaino optó por contarnos la historia de España mediante imágenes, golpes bizarros y música de semana santa. El resultado es atronador.

 

2. Se7en

Los desconcertantes títulos de Seven trajeron consigo una revolución en la forma de titular. Apostando por el hipnotismo y la música psicofónica, se mezclan recortes, sombras, letras, tinta, páginas… Una intro perfecta de lo que sería una larga investigación sobre unos crímenes nada comunes. El resto ya es historia.

 

1. Watchmen

Aquí se mezclan cuatro cartas de peso: El comic de Alan Moore, la música de Bob Dylan, el preciosismo de Zach Snyder y la historia de Estados Unidos. Probablemente, los mejores creditos iniciales de la historia…

 

 

Estas son solo nuestras propuestas. Ahora para cerrar el círculo estaría bien saber cuales son vuestros favoritos.

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Top 5 vacuno de Mel Gibson Enfurecido

Que si escucho lo que piensan las mujeres, que si tengo una marioneta con la que hablo… No y mil veces no. Nos gusta el Mel Gibson que se alimenta de odio y venganza, el que tras una matanza solo piensa en el fin, nunca en los medios, el que no se arrepiente. Y ese subgénero tiene un nombre: Mel Gibson Enfurecido. Hemos elaborado un Top 5 vacuno con lo mejor de la mala leche Gibsoniana.

5. Rescate, de Ron Howard. USA, 1996, 121 min.

Secuestran al hijo del tio Mel, y no, como comprendereis no iba a llamar a Paco Lobatón. Mel Gibson no llama a la policia, es la policia. Así que nada mejor que ir a un plató de televisión y ofrecer dinero… ¿por el rescate? No… ¡¡Por la cabeza del secuestrador!! ¿No es genial? Lástima que visto el trailer… Vista la película.

Calidad de la leche: Lleva unos dias fuera del frigorífico…

4. Conspiración, de Richard Donner, USA 1997, 135 min.

En esta ocasión encarna a un taxisto neoyorkino que ve conspiraciones hasta en la cola del super. Sin ser una obra magna, ni mucho menos, entretiene bastante, y eso a pesar de contar con Julia Roberts en el reparto, actriz con efecto somnífero, y eso es mucho decir.

Calidad de la leche: Potable

3. Vacaciones en el infierno (Get the Gringo) de Adrian Grunberg, USA, 2011, 95 min.

Esta aventura bien podía haberse titulado Mel Gibson en México. Interesante excursión de un ladrón por una de las decadentes prisiones mexicana. El papel de gringo astuto le va como anillo al dedo.

Calidad de la leche: Buena

2. Al límite (Edge of darkness) de Martin Campbell, usa 2010, 117 min.

Película que pasó timidamente por salas y fue injustamente infravalorada. Aquí Mel encarna al agente Thomas Craven, un padre coraje que intenta resolver el asesinato de su hija. En ese descenso a los infiernos de la corrupción se verá envuelto en una conspiranoia de complicada resolución. Gibson traspasa la pantalla con una presencia extraordinaria.

Calidad de la leche: Se ve que esas vacas no han pasado hambre.

1. Payback, de Brian Helgeland, USA 1999, 90 min.

Esta remake de A quemarropa es el máximo exponente del subgénero Mel Gibson Enfurecido. En ella, el actor emprende una matanza por una deuda de un puñado de dolares, venganza que llevará hasta sus ultimas consecuencias. Filme a reivindicar con un Gibson completamente desatado, no en vano su eslogan reza “Ya se acabó lo del buen chico”. 90 minutos de altura.

Calidad de la leche: Recien ordeñada

Mel Gibson lindo y querido

Vacaciones en el infierno (Get the Gringo) de Adrian Grunberg, USA, 95 min.

He visto cosas que vosotros no creeriais… He visto a Mel Gibson apuntar con un arma a ritmo de Manu Chao. Esa es la conclusión a la que llego tras ver “Vacaciones en el infierno”, el narcocorrido del actor australiano.

Mientras los Pacino, De Niro o Hoffman se decantan por posar en la película, aparecer en los títulos de crédito e ingresar dinero en la cuenta corriente, el tio Mel sigue optando por disfrutar de la profesión. No solo protagoniza la película del debutante Adrian Grunberg, también produce y participa en la escritura del guión. Por si eso no es suficiente, también se atreve con el español, y es que digamos que es junto al inglés, el idioma cooficial del filme, por lo que se antoja obligatorio verlo en versión original. Aunque digamos que el castellano de Gibson… Aún necesita unos cuantos veranos en Salamanca al estilo Gwyneth Paltrow.

Centrémonos en la trama. A grandes rasgos se trata de un ladrón estadounidense que por circunstancias de la vida digamos, termina en una prisión de Ciudad Juarez. Se trata de un tipo de carcel que poco a nada tiene que ver con las prisiones made in USA a las que tan acostumbrados estamos. “El pueblito”, sobrenombre del penal, se acerca más a lo que sería un poblado chabolista que a una prisión al uso. Gibson intentará reconducir la situación en mitad de un vertedero controlado por las mafias.

Lo mejor de la película sucede en su primer tercio. El arranque, rodado de forma trepidante, es espectacular, y las primeras horas de Gibson en Mexico y en El Pueblito enganchan por completo. Aunque el guión flojea en su llegada al nudo, nos deja por el camino grandes momentos que no os voy a spoilear.

Mexico se convierte en un personaje más de la función. La ambientación aparece como uno de los puntos fuertes del filme. Se agradece el buen rendimiento de los secundarios, latinos o no. Como decía al principio del texto, la música aporta un toque especial. De Los fabulosos Cadillacs a Manu Chao, pasando por cumbia o Narcocorridos.

Adrian Grunberg realiza un buen trabajo, y se presenta como un director de ideas claras que sabe donde poner la cámara, aunque con un Gibson tan metido en la producción y en el guión, no sabemos hasta que punto vemos Grunberg y hasta que punto vemos Gibson. No hay que olvidar que quien fuera William Wallace gritando libertad, ha dirigido filmes de la talla de Braveheart o Apocalypto.

En definitiva, estamos ante una película, que aunque no es redonda, nos ayudará a pasar un buen rato. Llega a los cines españoles el 26 de octubre, fin de semana previo a Halloween, en el que tendrá que combatir con la esperada Argo, de Ben Affleck, y las terroríficas La cabaña del bosque, La casa muda y Silent Hill: Revelation.

Aquí podeis ver el trailer:

Calidad de la leche: Buena

Una de juicios

Dredd, de Pete Travis, 2012, Gran Bretaña, 95 min.

El Juez Dredd regresa en 2012 para aniquilar de nuestras memorias la versión stalloniana de 1995. No es fácil, e intuyo una floja taquilla en España como consecuencia del efecto Deja vu y el desconocimiento de una realidad, el superjuez de Mega City tiene su origen en el comic británico 2000 AD. No estamos ante un remake, estamos ante una nueva adaptación.

La dirección corre a cargo del mancuniano Pete Travis (Omagh, En el punto de mira, Endgame), que opta por ahorrarnos la presentación de personaje, tan típica en las adaptaciones de comic, y colocar a sus protagonistas en el ojo del huracán. El arranque es espectacular, con un motorizado Dredd que recuerda a Akira, para dar paso a lo que se convertirá en una Buddy Movie mixta de la división Jedi/Joven Padawan. No hay que olvidar un detalle importante, estamos ante un drama judicial, el mejor de la última década. Los juicios rápidos se suceden cambiando la habitual sala de audiencias por un bloque a caballo entre la también british “Attack the block” y “The raid”.

La película vence en el terreno artístico gracias a la ambientación y al muy cuidado vestuario del juez. La estética Ciberpunk domina en un mundo cercano a Blade Runner o al Detroit de Robocop. Con esta última guarda varias similitudes, sus protagonistas comparten carisma y putoamismo. La banda sonora gustará a aquellos que recuerdan con una sonrisa partituras como las de Mortal Kombat o Blade. Hay un DJ en la sala, y por suerte no es Paquirrín. A estos ingredientes hay que sumarle el aroma procedente de Serie B. El uso de la huperviolencia gana enteros gracias al uso del slow motion de la escuela Wachowski/Snyder.

Al frente del reparto, Karl Urban con casco y tarjeta SIM incrustada que responde con eficacia. Se agradece que parte del peso recaiga en Olivia Tirlby y que no se haya optado por un protagonista absoluto, en la antagonía encontramos a Lena Headey, tronista y Connor en serie a la que ya vimos en 300.

Estamos ante una buena muestra de género, un ejemplo de ritmo, que reinicia nuestra idea del Juez Dredd y que esperamos sea el comienzo de una gran saga. Se echaba de menos una figura emergente en territorio devastador. El veredicto para Pete Travis es inocente, aunque su película no lo sea en absoluto. Eso si, podemos condenarle a realizar por lo menos una secuela, veamos hasta donde puede llegar. Ahora solo falta ver que opina el jurado.

Calidad de la leche: Buena

No es el Borbón… Es el Bourbon

He encontrado esta curiosa imagen en la última película protagonizada por Mel Gibson, titulada Get the Gringo (Vacaciones en el infierno) y cuya acción se desarrolla en Ciudad Juarez (México). El cartel publicita una marca de Bourbon llamada SanSans, pero en Google no he encontrado nada al respecto. ¿Promo real o mensajito al Bourbon? Perdón al Borbón… No vaya a ser que me cierren el blog a los dos días de vida. Sobre Vacaciones en el infierno, cuyo estreno está previsto en España el día 26 de octubre, hablaremos más adelante.

Rojo sobre blanco

The Grey (Infierno Blanco) de Joe Carnahan, 2o11, USA, 117 min.

“Mirad, yo os envio como ovejas en medio de lobos” Mateo 10:16

Joe Carnahan se pone serio y se desplaza hacia la nieve para resarcise del fracaso que supuso “El equipo A”. Quien fuera Hannibal Smith a sus órdenes, Liam Nesson, lidera a un ejercito de inadaptados en su travesía hacia la supervivencia.

El subgénero del cine survivor se divide en dos grandes bloques: La humanidad contra los elementos y El hombre y la tierra. En el primer grupo encontramos una historia entre la desesperación colectiva, provocada por el cambio climático, la amenaza de un meteorito o los siempre incómodos marcianos. En el segundo bloque, un hombre o un grupo reducido de estos, intenta sobrevivir en plena naturaleza. “The grey”, titulada en España “Infierno blanco” pertenece a esa facción, en la que también encontramos títulos como “El desafio”, con guión de David Mamet. En esta ocasión un grupo de trabajadores del petróleo intentarán sobrevivir entre nieves y bosques tras un accidente aéreo.

Carnahan se puso manos a la obra alejándose totalmente de la película que le colocó en el mapa cinematográfico, Ases calientes. En esta ocasión se sustituye el gamberrismo por tensión. En sus dos horas de metraje la película pasa por varios estados. Durante su primera mitad se pasea sin demasiado éxito por lugares comunes, y solo la presencia de un todopoderoso Neeson consigue marcar la hoja de ruta. A partir de ahí encuentra el camino para ir claramente de menos a más, y es que no es fácil caminar sobre la nieve.

Siempre hay una amenaza externa, y en este caso se trata de una manada de lobos que intentará menguar el número de vidas. Su presencia se va convirtiendo en una amenaza más mística que real con el paso de los minutos, lo cual hace que la peli suba un escalón. En ese punto, Carnahan consigue sacar lo mejor de los personajes y sacar partido a una fotografia que tiene mucho donde nutrirse. Los acertados movimientos de cámara en las escenas de acción también ayudan a un resultado final, que si no alcanza un notable, salva con creces los muebles.

Calidad de la leche: Buena