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Las 5 mejores películas de 2012, según Raquel Ortega-Martinez

5. Los idus de marzo

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La intrincada trastienda de la carrera presidencial y la independencia periodística. Eso y mucho más es lo que nos ofrece este estupendo thriller político. ¿Hasta dónde llega la corrupción y la mentira en la lucha hacia el poder? ¿Hasta qué punto se está dispuesto a sacrificar unos ideales y aquello en lo que se cree? Un magnífico reparto coral, un guión sólido y una dirección solvente de la mano de George Clooney nos guían a través de una historia de tremenda actualidad en un año de elecciones presidenciales en Estados Unidos. Ah, y sale Ryan Gosling, ese chaval que, además de ídolo adolescente excepcionalmente atractivo, ha probado ser un actor versátil y talentoso.

4. Project X

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Las películas de fiestas adolescentes deberían tener un género cinematográfico propio, y ‘Project X’ debería ser el rasero por el que se miden todas las demás. Nunca en el cine vimos una fiesta tan salvaje y desfasada… y sentimos tanta envidia. Envidia por no haber estado allí, entiéndase, no porque nuestra casa sea el centro de semejante destrucción y caos. O quizás sí… Sea como sea, ‘Project X’ es la revancha de los pardillos, de los perdedores en esa pirámide social que son los institutos norteamericanos. Es la fiesta que todos quisiéramos dar, la que nos convertirá en leyenda y hará que se hable de nosotros durante décadas. Es el exceso y la diversión absoluta hechos cine. Palomitera, sí, pero muy, muy buena.

3. Argo

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Sólo el pelazo espectacular de Ben Affleck ya sería motivo suficiente para verla, pero es que además ‘Argo’ nos ofrece una historia real y prácticamente desconocida contada con pinceladas de humor y tensión en medio de una estética retro perfectamente conseguida. El contexto histórico ofrecido a los espectadores y la fidelidad a la hora de recrear escenarios, situaciones y personajes es realmente encomiable, especialmente para aquellos a los que la historia de los rehenes nos queda un poco lejana en la memoria. Espionaje y contrainteligencia, extravagancia hollywoodiense, un reparto espectacular y ese punto de vista del cine dentro del cine, convierten a ‘Argo’ en una de las películas a tener en cuenta de cara a la temporada de premios.

2. Los hombres que no amaban a las mujeres

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En primer lugar diré que odié con todas mis fuerzas el libro de Stieg Larsson y sin embargo amé con todo mi corazón la película de David Fincher. Me conquistó desde los títulos de crédito, con esas figuras de alquitrán danzando en la pantalla al ritmo del ‘Immigrant Song’ de Led Zeppelin en boca de Trent Reznor y Karen O. Me enamoró la química brutal entre dos actores tan aparentemente opuestos como Daniel Craig y Rooney Mara, sometida a una transformación que la deja a años luz de su habitual dulzura. Me fascinó el ritmo trepidante conseguido por Fincher, la estética gótico-nórdica, la banda sonora de Reznor y Ross, la personalidad electrizante de Lisbeth Salander. Un win total.

1. Drive

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Oh, ‘Drive’… La vulnerabilidad perpetua de Carey Mulligan enfrentada a la dureza inmutable de Ryan Gosling en una película de coches, matones, persecuciones, asesinatos y ajustes de cuentas. Amén. Nicolas Winding Refn no sólo nos ofreció una de las mejores películas del año (y quizás de la década), sino que también nos regaló un nuevo icono pop transformado en chaquetas con escorpiones dorados a la espalda vendidas a mansalva en eBay, guantes de conducir cuyas réplicas ya se pueden encontrar hasta en el Primark y coches en las ciudades de medio mundo con ‘Nightcall’ sonando a todo trapo. Una película agresiva y dulce, oscura y frágil, que no dejará indiferente a nadie.

Noche de paz… y cine

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por RAQUEL ORTEGA MARTÍNEZ

Se acerca la Navidad y, junto con los turrones, los villancicos y las obligadas citas familiares, llega también un género cinematográfico que, con mayor o menor acierto, ha ido abriéndose un hueco a lo largo de los años.

Al contrario de lo que se pueda pensar, no todas las películas navideñas son cursis y empalagosas hasta la naúsea, algo que quedará de sobra demostrado en esta pequeña selección de títulos para pasar en el sofá una probablemente soporífera tarde del día de Navidad.

Tenemos para todos los públicos. Para mantener quietos a tus sobrinos un rato. Para entretener a tu madre con una de las de llorar. Para que tu novia no te diga eso de “nunca vemos películas que me gusten a mí”. Para descargar adrenalina con Bruce Willis y de paso confraternizar con tu padre. Para echarte unas buenas risas. Para recordar tu infancia. Para sacar a relucir ese lado gamberro. Incluso las tenemos para cantar.

Simplemente saca la manta, siéntate delante de la tele y disfruta: ya es Navidad.

Una histórica: Joyeux Noël (2005)

Declarar, sin autorización y sin previo aviso, una tregua en mitad de la sangrienta Primera Guerra Mundial para poder celebrar la Nochebuena. Esta cinta basada en acontecimientos reales nos ofrece una historia reconfortante y bienintencionada sobre lo que debería de ser la Navidad en realidad.

 

Una para ver una familia:¡Socorro! Ya es Navidad (1989)

Ah, las desastrosas Navidades de la familia Griswold… todo un clásico. Un estupendo y divertidísimo guión de John Hughes uniendo lo peor de la Navidad (cenas familiares y parientes pesados) con la omnipresente ley de Murphy. Que vuelva Chevy Chase, por favor…

 

Una atípica: La vida de Brian(1979)

Hagamos la vista gorda al incluirla pensando que, al contar una historia ‘religiosa’, bien nos podría encajar en esta lista. Pijus Magníficus y el Frente Popular de Judea lo aprobarían. Y es que La vida de Brian ya forma parte de la cultura popular, lo que la convierte en una película perfecta para cualquier momento y ocasión.

 

Una de acción:La jungla de cristal(1988)

¿Qué sería de la Navidad sin John McClane? ¡Terroristas alemanes! ¡Alan Rickman antes de convertirse en un hombre atractivo (y posteriormente en Severus Snape)! ¡Explosiones! ¡Rascacielos! ¡Un Bruce Willis sudoroso y musculado! Sin duda, la mejor película navideña de la historia del cine. Punto.

 

Una lacrimógena: Qué bello es vivir (1946)

No es Navidad en Yankilandia hasta que no emiten Qué bello es vivir por televisión. Un James Stewart al borde del suicidio, un ángel tratando de ganarse sus alas, un milagro navideño y un clásico de Frank Capra que ha hecho llorar a generaciones y que fue ninguneada en los Oscar a pesar de contar con cinco nominaciones.

 

Una para los pequeños de la casa: Sólo en casa (1990)

¿Quién querría pasar unas Navidades en París con toda la familia pudiendo defender tu casa de los ladrones más torpes del mundo? Con guión de John Hughes y bajo la dirección de Chris Columbus, Macaulay Culkin nos sigue haciendo disfrutar 22 años después. ¡Y quédate con el cambio, sabandija asquerosa!

 

Una para los nostálgicos: Gremlins (1984)

Gremlins encaja un poco en todas las listas de cine posibles: las de películas de terror, las de mejores títulos de los 80, las de cintas de tu infancia, las de cine navideño,… Unos bichos muy monos que al mojarse se multiplican y se hacen malos-malísimos. ¡PUM! Clásico instantáneo. Gracias, Chris Columbus.

 

Un musical: Meet me in Saint Louis (1944)

A pesar de que no es una película estrictamente navideña, sí se ha convertido en un clásico de estas fechas gracias a la preciosa Have Yourself A Merry Little Christmas. Una Judy Garland en la cumbre de su carrera y la buena mano del gran Vicente Minelli nos hacen disfrutar de una historia familiar y optimista.

 

Una comedia romántica: Love actually (2003)

Un reparto más que coral dirigido por el también guionista (y experto en comedias románticas de éxito) Richard Curtis. Deseos, esperanzas y desilusiones pululando en torno a un heterogéneo grupo de personas en los días previos a la Navidad londinense. Taquillazo asegurado. ¿Lo mejor de la película? Bill Nighy, sin duda.

 

Una comedia gamberra: Bad Santa (2003)

¿Odias la Navidad con el ardor de mil soles? Ésta es tu película. Un estafador irreverente, perdedor y pasado de vueltas que intenta robar un centro comercial disfrazado de Papá Noel y ayudado de un enano. No hace falta decir más. El hecho de que el director sea Terry Zwigoff es un plus.

 

Una de animación: Pesadilla antes de Navidad (1993)

Antes de convertirse en fuente de inspiración ilimitada de las góticas pseudo-pijas, Pesadilla antes de Navidad fue la película que contribuyó a revitalizar el cine en stop-motion. Basada en un estupendo relato de Tim Burton, la mezcla de Halloween con la tradición navideña sigue atrayendo tanto a niños como a adultos.

 

Un clásico diferente: Los fantasmas atacan al jefe (1988)

Un RichardDonner post-goonies dirigiendo a Bill Murray en una libre adaptación del clásico de Charles Dickens Un cuento de Navidad. Suena estrambótica, pero en realidad es una película terriblemente divertida. Imperdible ese memorable comienzo con Lee Majors en el taller de Papá Noel.

Drew Struzan, el hombre detrás del póster

por Raquel Ortega-Martínez

Es posible que el nombre de Drew Struzan no te diga nada, pero si has sido un ‘niño de los 80’ probablemente hayas tenido alguna ilustración suya colgada en tu cuarto. A pesar de que incluso ha puesto sus pinceles al servicio de Santiago Segura en ‘Torrente 3: El Protector’, Struzan es conocido mundialmente por crear los carteles de innumerables películas míticas en los años 70, 80 y principios de los 90.

‘E.T’, ‘Blade Runner’, ‘Acorralado’, ‘Los Goonies’, ‘Hook’, ‘Lady Halcón’, ‘El nombre de la rosa’, ‘Rex, un dinosaurio en Nueva York’, ‘El príncipe de Zamunda’, así como las sagas de ‘Star Wars’, Harry Potter, Indiana Jones, ‘Regreso al futuro’, ‘Loca Academia de Policía’ o el ratoncito Fievel… Estos títulos y muchos otros más tienen la suerte de haber contado con las ilustraciones de Struzan en sus pósters. La peculiaridad de Struzan es que siempre realiza sus trabajos con aerógrafo, lo que permite que sus ilustraciones tengan un toque muy característico.

Tras graduarse con notas altísimas en el Art Center College of Design de Pasadena, Struzan (Oregon, 1947) inició su carrera realizando ilustraciones para las portadas de álbumes de artistas tan importantes en el mundo de la música como los Beach Boys, los Bee Gees, Roy Orbison, Black Sabbath, Earth o Wind and Fire. Su portada para el álbum ‘Welcome to my nightmare’, de Alice Cooper fue votada unas de las 100 mejores de la historia por la revista ‘Rolling Stone’.

A principios de los años 70 Struzan creó su propia compañía, Pencil Pushers, y entró en contacto con el mundo del cine realizando los carteles de películas de serie B como ‘El imperio de las hormigas’ y ‘El alimento de los dioses’. En 1977 un amigo le pidió ayuda para realizar el póster de una película de ciencia-ficción que estaba a punto de estrenarse, ‘La Guerra de las Galaxias’. Comenzaría así una más que fructífera relación con LucasFilm, ya que durante décadas Struzan ha sido el responsable de ilustrar todo lo relacionado con ‘Star Wars’, desde merchandising de todo tipo hasta atracciones relacionadas con la franquicia. Struzan se convirtió en uno de los ilustradores más reclamados por el mundo del cine, y a principios de los 80 ya producía una media de 10 carteles de películas al año.

Con la irrupción de las nuevas tecnologías en el mundo de la ilustración, su trabajo se vio resentido y decidió explorar otros mercados en el mundo de los videojuegos y los cómics, la publicidad o la producción de ediciones limitadas de sus ilustraciones. Struzan incluso llegó a dibujar un sello conmemorativo de John Wayne para el Servicio Postal  de Estados Unidos.

A pesar de que Struzan se retiró de manera oficial tras el extenso proceso de ilustración de la campaña de promoción mundial de ‘Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal’, su aportación al mundo del cine es cuantiosa y su legado ha inspirado a miles de ilustradores que han venido detrás. Pero especialmente nos ha hecho vibrar y soñar a miles de cinéfilos en todo el mundo.

A finales de este año se estrenará ‘Drew: the mand behind the poster’, un documental que homenajea al artista haciendo un recorrido por su vida y su trabajo de la mano de personalidades tan importantes del mundo del cine y la música como Steven Spielberg, George Lucas, Frank Darabont, Harrison Ford, Michael J. Fox, Steve Guttemberg, Guillermo del Toro o Alice Cooper.

Lo peor del cine adolescente de los 90

por Raquel Ortega-Martínez

Ah, ese maravilloso cine adolescente de los 90, el último eslabón entre el impecable cine pubescente de John Hughes en los 80 y el desparrame sosaina y sin sentido que vendría a partir del año 2000. Si bien hubo películas para adolescentes notablemente buenas en la década de los 90  (‘Mallrats’, ‘Scream’, ‘Las vírgenes suicidas’, ‘Cry Baby’, ‘Movida del 76’, ‘Los chicos del barrio’, ‘The Faculty’, ‘Academia Rushmore’, ‘Election’,…) lo mejor del género quinceañero son esas películas tan malas que nos encanta odiar.

5- ‘Ya no puedo esperar’ (1998)

Espero que seáis de aquellos que sí pudieron esperar y os hayáis librado de ver una película que representa lo peor de lo que es considerado como cine para adolescentes: un revoltillo de lo mejor de John Hughes en los 80 y de los clichés más trillados sobre la vida en un instituto norteamericano. Predecible, sosa y carente de interés, sobre todo porque intentó de manera muy forzada ser la película definitoria de una generación. Ahá, ya.

Caras secundarias conocidas para aburrir, eso sí: Jennifer Love Hewitt, Ethan Embry, Peter Facinelli, Lauren Ambrose, Seth Green, Freddy Rodríguez, Sean Patrick Thomas, Jason Segel, Jaime Pressly, Selma Blair, Eric Balfour, Clea DuVall, Melissa Joan Hart… e incluso el niño protagonista de ‘Hook’, Charlie Korsmo.

La película, al menos, otorga un punto de originalidad al empezar donde el resto de comedias adolescentes terminan, tras el baile de graduación. Historias paralelas que se entrelazan, amores de instituto nunca confesados, amigos que se prometen amistad eterna a pesar de que uno vaya a estudiar a Minnesota y el otro a Kansas, adolescentes obsesionados por perder la virginidad,… Nada nuevo a este lado del Mississippi.

4- ‘Comportamiento perturbado’ (1998)

Sin duda uno de los puntos más bajos en los que cayó el cine adolescente de pseudo-terror que tan de moda se puso a finales de los 90: James Marsden interpretando una vez más su papel de guaperas oficial con corazón de oro y Katie Holmes intentando sacudirse de encima a la buena de Joey Potter con un papel de chica asocial y llena de piercings y tatuajes… y fracasando estrepitosamente. Bajo esta premisa, ¿cómo iba a funcionar esta película?

Su argumento podría resumirse en la moraleja que intenta transmitir y con la que tan de acuerdo estarían las facciones más conservadoras: adolescentes del mundo, desobedecer a vuestros padres está mal, ser promiscuo está mal, tomar drogas está mal, sacar malas notas en clase está mal. ¿No sería muchísimo mejor que os sometieseis a un lavado completo de cerebro que os permitiese ser mucho más felices y azulados?

Si bien la película tiene un buen comienzo con los personajes de Katie Holmes y Nick Stahl sumidos en la paranoia en un instituto que pondría los pelos de punta a cualquiera, el desarrollo de la historia se va desmoronando poco a poco hasta desembocar en un final absolutamente demencial que deja lugar a una posible continuación. Menos mal que a nadie se le ocurrió rodar una segunda parte.

3- ‘Aún sé lo que hicisteis el último verano’ (1998)

Reconozcamos que ésta es una de esas películas que disfrutamos poniendo verde, una cinta de terror adolescente que intentó igualar a la impecable ‘Scream’ y se quedó a medio camino. Aún así, es un entretenimiento palomitero divertido que disfrutamos mucho en los 90. Sin embargo, su totalmente prescindible segunda parte se rodó única y exclusivamente para hacer disfrutar al adolescente pajillero de medio mundo con el estupendo escote de Jennifer Love Hewitt. O al menos eso creo yo, porque si no no entiendo cómo se atrevieron a rodar semejante disparate.

No sólo la película no daba miedo, sino que encima rallaba el esperpento. La primera parte tenía un hilo argumental rudimentario, pero que se mantenía de manera más o  menos sólida: grupo de adolescentes borrachos matan a un hombre en la carretera y un año después les persigue un asesino maníaco enfundado en un chubasquero. Previsible, pero entretenida. ‘Aún sé lo que hicisteis el último verano’, sin embargo, no es más que una concatenación de sangre falsa y asesinatos absurdos sin orden ni concierto ni lógica ni guión ni nada de nada. Lo cierto es que los personajes son irritantes hasta la naúsea y te pasas media película deseando que se los carguen.

Lo verdaderamente terrorífico de esta película es que alguien se atrevió incluso a rodar una tercera parte, ‘Siempre sabré lo que hicisteis el último verano’, que, afortunadamente para todos, fue directa al videoclub sin pasar por los cines antes.

2- ‘The rage: La ira (Carrie 2) (1999)

Alguna cabeza bienpensante de Hollywood decidió que la mejor manera de aprovechar el tirón del cine de terror adolescente de finales de los 90 era hacer una segunda parte de la estupenda y terrorífica ‘Carrie’. Espero que alguien despidiese a semejante lumbrera.

Si bien la película tiene dos o tres detalles que la conectan con la original (el personaje de Amy Irving, por ejemplo), más bien deberíamos estar hablando de un remake que aprovechó claramente el tirón del título. Durante 90 minutos da la sensación de que estamos presenciando un drama de los de Antena 3 sobre una adolescente acosada por sus compañeros de instituto. Solamente al final asistimos a un baño de sangre que intenta ser gore pero resulta más bien cómico y que más bien parece una excusa para suplir los evidentes agujeros en el guión.

Vale, reconozcamos que Emily Bergl daba miedo, mucho miedo, pero la película era tan lamentable y sus diálogos tan penosos que es difícil explicarlo con palabras. Dejémoslo simplemente en que Rachel, la protagonista y sufrido objeto de burlas de sus compañeros, asesinaba pobres adolescentes lanzándoles CD’s con el poder de su mente.

Chloë Grace Moretz y Julianne Moore han rodado un remake (esta vez sí) de la ‘Carrie’ original a las órdenes de Kimberly Peirce, directora de la excelente ‘Boys don’t cry’ y la olvidable ‘Stop-Loss,’ que se estrena en 2013. Esperemos que esta vez sí se le pueda hacer algo de justicia al clásico de Brian De Palma.

1- ‘Colega, ¿dónde está mi coche?’ (2000)

De acuerdo, técnicamente esta película no pertenece a los 90, pero es tan sangrantemente mala que merece el honor de ser incluida en esta lista. Hay películas decididamente estúpidas que de tan malas acaban siendo buenas. ‘El diablo metió la mano’ (1999) es uno de los mejores ejemplos en los 90. Pero ésta… supongo que hay que estar en un estado etílico muy elevado para que la historia te haga un poco de gracia.

Ashton Kutcher y Seann William Scott  se convertían con ‘Colega, ¿dónde está mi coche?’ en los nuevos Antonio Resines. O en los Bruce Willis, si os gustan más los símiles hollywoodienses. Es decir, especialistas en repetir el mismo papel una y otra vez. Kutcher con el de Kelso en ‘Aquellos maravillosos 70’; Scott con el de Stifler en ‘American Pie’.

¿Os acordáis de ‘Dos tontos muy tontos’? Maravillosa y apoteósica comedia de lo absurdo con cuyo ejemplo ‘Colega, ¿dónde está mi coche?’ intentó seguir para acabar ofreciendo una película todavía peor de lo que se espera viendo el tráiler. Lo más trágico del asunto es que muchos de nosotros llegamos a pagar por ver ésto en el cine.

Tías buenas metidas a la fuerza para enganchar al público masculino, juegos de palabras disparatados (¿os recuerdo la escena de los tatuajes?), invasiones alienígenas, strippers transexuales,… En fin, un despropósito de principio a fin.