Archivo de la etiqueta: videojuegos

Assassin’s Creed: Videojuego en Sevilla, ninguna maravilla

vacometro1

Es un poco triste tener que abrir un artículo con un tópico, pero Assassin’s Creed confirma de nuevo que el salto a la pantalla de los videojuegos suele ser un salto al vacío que casi siempre acaba en hostiazo. Y eso que daba la impresión de que esta vez la cosa podía funcionar. El director Justin Kurzel repetía con Michael Fassbender y Marion Cotillard, con los que acababa de trabajar en su reciente adaptación de Macbeth. Parecía que el estudio no quería renunciar a intentar hacer algo más que un producto, y tras ver la película, ese intento de dignificar la película es quizá lo que ha terminado de hundirla.

En Assasin’s Creed un condenado a muerte se libra de la ejecución a cambio de participar en un programa que pretende recuperar la manzana mordida de Eva, una reliquia que puede hacer que la violencia desaparezca de la sociedad. La acción se desarrolla a caballo entre el presente y la España de 1492.

assassins-creed-torquemada

Tras unas intrigantes y prometedoras escenas iniciales todo se viene abajo rápidamente. Ese continuo juego presente-pasado provoca que nunca nos acabemos de trasladarnos a ninguna de las dos épocas. El vehículo que utiliza la película para hacer el viaje se denomina el ‘Animus’, una evolución tecnológica capaz de viajar a los recuerdos. Las escenas de Fassbender en el presente y de Aguilar, su antepasado español, son lo peor de la película. Justo cuando parecemos estar ante la inquisición volvemos adelante para ver como Fassbender sufre jugando a una especie de Wii extrema.

Kurzel se empeña en darle trascendencia a lo que en realidad es poco más que una película de hostias, y el interés cae en picado con el paso del metraje. Llega un momento en el que ya no sabes si estas viendo El código Da Vinci, La Isla, El Ministerio del tiempo o Aguila roja. Las interpretaciones no ayudan. Fassbender y Cotillard están peor que nunca. Uno se pregunta quién les convenció para meterse en este jardín, y todo indica que la respuesta tiene unos cuantos ceros.

Estamos ante una película que ni siquiera agradará a los ultras de la saga de la videoconsolas. Asassin’s Creed no es solo decepcionante, también es muy mala. De momento la única adaptación potable de un videojuego sigue siendo la de Silent Hill. ‘El caballero oscuro’ de este subgénero aún está por venir.

 

Anuncios

Warcraft: El Origen. Algunos orcos buenos

vacometro3

Es increíble la de mensajes contradictorios que en ocasiones puede mandar un mismo largometraje. Voy a compartir con vosotros pensamientos internos durante los 120 minutos que dura Warcraft, completamente basado en hechos reales y en orden cronológico:

  • “Pinta bien”
  • “¿Qué coño es esto?”
  • “No entiendo nada”
  • “Me he perdido con tanto nombre. ¿Algún personaje que no tenga nombre de medicamento”
  • “Los efectos no están mal”
  • “¿Una orco que está buena? Es contradictorio”
  • “Vergüenza ajena”
  • “Los efectos flojean”
  • “Duncan Jones es mentira. ¿De verdad este tipo dirigió Moon?”
  • “Las escenas de acción aburren”
  • “Igual la dejo aquí”
  • “Espérate que remonta”
  • “Pues igual no está tan mal”
  • “Parece que Duncan Jones ha hecho lo que quería hacer”
  • “Juego de tronos”
  • “Me gusta lo directo de las batallas”
  • “Duncan Jones es un genio”
  • “Quiero secuela”

Una puta montaña rusa amigos. Y no, no siempre me pasa esto. Warcraft es un auténtico cocktail molotov que mete en la licuadora El señor de los anillos, Stargate, Avatar, Star Wars y Juego de tronos, y que a pesar de todo al final acaba encontrando un lenguaje propio. De el Señor de los anillos tiene las razas y el escenario, de Stargate el portal hacia otros mundos, de Avatar el componente humanista y los efectos especiales, de Star Wars el alto precio de las artes oscuras y de Juego de Tronos las intrigas palaciegas y la mano larga con las muertes.

He de decir que nunca he jugado al célebre World of Warcraft, videojuego que adapta el filme. Quizá por eso en algunos momentos no he hecho pie y he añorado la simpleza de la cameroniana cinta de extraterrestres azules. Lo bueno es que todo ese entramado se va desenredando a medida que transcurre la trama para desembocar en un final lógico (y épico).

warcraft-pelicula-orca

Si me llegan a decir que Warcraft adapta una novela escrita hace cien años me lo hubiera creído. A pesar de basarse en algo tan reciente como un videojuego, Duncan Jones (Moon, Código fuente) apuesta por el lenguaje clásico. Por momentos la película parece una inmensa tragedia griega, con toques de Shakespeare y Tolkien.

Ahora la productora se enfrenta al dilema de entregar o no una segunda parte de un filme que ha fracasado estrepitosamente en Estados Unidos y ha sido un taquillazo en china. Incluso se habla de una secuela de capital chino. Parece que a Jones no le importaría ponerse de nuevo al mando. Por mi encantado.

ROMPE RALPH: Sí, deseo guardar la partida

Rompe Ralph en terapia de grupo con Bowser, Blanca, Zangief...

Por Samdra

En mayor o menor grado de intensidad, todos nos hemos amarrado alguna vez al poder del flecha arriba-flecha abajo-círculo-start y hemos dedicado horas insensatas a destrozar ladrillos con Mario, impulsar a Sonic por espirales vertiginosas y mamporrear el mando con la esperanza de desbloquear los ataques especiales de Chun-Li. El imaginario de videojuegos de una generación que cumple el cometido de activar el sensor nostálgico en el espectador que se acerque al cine a ver el último ¡ZASCA! de Disney a Pixar: Rompe Ralph.

Su director, Rich Moore –uno de los tipos detrás de episodios de Los Simpsons y Futurama– ha concebido un enorme salón recreativo animado donde los clásicos juegos Arcade conviven con los modernos shooters de alta definición para dar respuesta a una fantasía Toystoriesca: ¿Qué hacen los personajes de videojuegos cuando no les vemos?

Jane Lynch

Es una historia sencilla de villano amargado que un día decide dejar de serlo, y para conseguirlo, recorre todas las plataformas que sean necesarias para alcanzar la medalla que le permita ser héroe por un día y ganarse el afecto de sus compañeros de partida. Busca cambiar las tornas con el protagonista de su aventura animada –Félix–, y, por una vez, ser el que repara en lugar del que siempre destruye. Pero no es consciente de que su renuncia puede condenarles al infierno de la avería y desterrar a sus amigos al olvido.

La película, como cualquier videojuego que se precie, funciona a tres niveles: fácil, medio y experto. El usuario más avanzado –en edad– podrá acceder sin problemas al subtexto que destila los ya muy sobados valores de las compañías del señor congelado: sé tu mismo –blablablá–, no importa lo que piensen de ti sino lo que tu sabes que eres –blablablá–, juntos podemos combatir cualquier mal –blablablá–. El acierto aquí es que, excepto en momentos especialmente explícitos emocionalmente entre nuestro protagonista Ralph y la versión punki moderna de la Mérida del Brave de Pixar, todo eso queda recubierto por una suerte de homenaje a los videojuegos de ayer y hoy.

Wreck-It_Ralph-203

Así, el gamer más entregado tendrá a su alcance todo un mundo de huevos de Pascua (ese avanzar frente a una pared, esos movimientos de la generación 8 bits de los habitantes de “Repáralo Félix”) que agradecerá con una sonrisa de soberbia en saberse el más experto de la sala. Como aquel Seth McFarlane que cede un cameo a Mario en un episodio de Family Guy para que aplaste a la tortuga asesina de Stewie.

Pero también resultará accesible para el usuario medio, al que me dirijo en el primer párrafo, aquel que disfruta al descubrir en segundo plano personajes que son ya una referencia clave del videojuego: Mario, Sonic, Bowser, Pacman…etc. El mismo que reconoce y descompone los escasos universos que se recrean en la película, que al final acaban excediendo el protagonismo de la confitería de Sugar Rush. No hubiese estado de más explorar otros escenarios y recortar la sobredosis edulcorante final, que por mucha gracia que nos hagan las OREO cantarinas o los Mentos con CocaCola, al final una acaba vomitando insulina.

Rompe Ralph en rosa

Pero es indiscutible que Rompe Ralph también se ganará el corazón de los más pequeños, encandilados ellos con el despliegue psicodélico de colorido y chuchería. Soltando carcajadas con el intercambio de insultos light entre la niña rebelde con ‘pixlexia’ y el grandullón bonachón, y animando a Vanellope en su auto de diseño exclusivo de taller de minijuegos.com.

Rompe Ralph no logra desbancar a Paranorman en mi Top 1 de animación 2012, pero es una divertida alternativa para toda la familia y un caramelito para que los gamers se pasen el juego del “¡yo he pillado eso!” en nivel experto.